Un buen mexicano en Zaragoza
Me habían hablado muy bien de él y me habían recomendado ir con más amigos para poder probar diferentes platos, así que aprovechamos el cumpleaños de la mejor madre del mundo para ir allí (aquí hago un guiño-felicitación por el día de la madre). Este restaurante lo regenta una señora mexicana muy amable que nos trató como si nos conociera de toda la vida durante la velada, así que desde el primer momento nos dejamos guiar por ella y pedimos varios platos que nos recomendó.
Después de todo esto no necesitábamos comer más, pero queríamos probar los postres y al final caímos todos. Tomamos un flan de queso; un flan de café; una “jericalla”, que es una cuajada con dulce de leche y nata muy buena y no tan dulzona como pinta; y un plátano frito de unos 20 centímetros con chocolate que yo no me pude terminar. Eso sí, lo que sí nos terminamos fueron los chupitos de granizado de margarita a los que nos invitó la dueña y que estaban muy fresquitos y que culminaron perfectamente este riquísima cena.
Pues lo dicho, que os recomiendo que vayáis a este restaurante y que, aunque el local os sorprenda un poco al entrar puesto que no es muy elegante y es una cantina mexicana llena de cosas y recuerdos por todas partes, os aproveche la comida casera que esta señora lleva preparando desde hace muchos años en Zaragoza, en la calle de Escoriaza y Fabro, 22. ¡¡Y no olvidéis reservar si vais en fin de semana en el teléfono 976 32 86 53!!










